Islas Cíes (2014)

El cinco de julio de 2014 Rc7 tuvo presencia en la Batalla de Rande. Habíamos ido a Vigo Oscar Maniega, como hombre de confianza y organizador, David Carrasco como Kayaker y Javier Varó, Salvador Martínez Puche y Álvaro Nevado – yo mismo- como nadadores. Habíamos llegado un par de días antes con muchas ganas y algo de nervios. ¡Ibamos a hacer 27kms sobre la ría de Vigo! Y con el puente viéndose a 20 kms y la engañosa sensación de que estaba «ahí»…

Tuvimos dos días de mar fantástico, plano limpio. Pero la madrugada del sábado al domingo el tiempo cambió bruscamente y salimos de Cíes mecidos por unas olas de dos metros. Los kayakers volcaban, los nadadores subíamos y bajábamos con las olas como marionetas, estaba complicado. Oscar subió a un barco de la oeganización con Aitor y nos cuidaba a todos. David se fue por delante con Javi y Salva, pero luego tuvo que abandonarlos. Yo me quedé cortado detrás sin mi kayaker y lejos de mi grupo. Pero estaba tranquilo. Había que seguir nadando. Los localizadores de Tracemyway indicaban nuestra posición a los amigos de tierra, pero el mío se rompió. Teníamos marea en contra, suave pero ahí estaba. Llovía por momentos, al llegar a la ría la encontramos muy movida, nada que ver con lo que nos contaba Rapha Miche, otro insigne de Rc7 que la había hecho el año anterior. Pero nada de todo eso importó, nos habíamos preparado a conciencia. Serrana LaBanca, nuestra entrenadora, nuestra sombra durante ocho duros meses, nos había preparado para lo peor.

Por fin apareció el inmenso puente de Rande sobre nuestras cabezas. Javi y Salva pasaron cincuenta minutos antes que yo, en el peor momento, el desagūe final en la zona más estrecha de la ría. Apretaron los dientes y aceleraron cuanto pudieron. Según me dijeron, estuvieron ¡veinte minutos debajo del puente sin avanzar! Poco a poco lo fueron dejando atrás y llegaron victoriosos a la isla de San Simón. Sólo quedaba en el agua yo. Me encontré con la espléndida compañía de Javier del CN Torrijos e hicimos casi toda la travesía juntos. Yo iba justo de fuerzas pero jamás dudé un segundo de que llegaría. El paso del puente fue muy rápido, la marea subía y nos llevó en un santiamén hasta San Simón. Allí estaban mis amigos esperándome y el abrazo de Salva al salir del agua fue para mí el mejor premio del mundo. Lo que vino después fue una cena gallega con pulpo de primera y todos los participantes de la prueba en un ambiente acogedor y realmente fantástico organizado por Aitor, Loli y el resto del equipo.

Las fotos del reto

2017-03-22T17:18:26+00:00 Nuestros retos|0 Comments